...Y todo fue perfecto. La misa preciosa y emocionante.
La fiesta, entretención a mil.
Todos lo pasaron bien. Todos felices. Para mi, inolvidable.
Demasiados amigos juntos, demasiada familia y demasiado baile.
Demasiado en mi lenguaje porque todas estas cosas nunca pueden ser "demasiadas" según el significado de esta palabra para otros, mis papás entre ellos.
El domingo apenas estuve para los comentarios. Si me desperté y bajé a la pieza a conversar con la mamá. Pero después de ducharme por supuesto. Pocas veces duro más del rato necesario para llegar de la pieza al baño en pijamas.
Parti a la nieve antes de que terminara el día de evaluación y valoración.
El camino fue rudo. Mucho frío y mucha complicación con las cadenas.
LLegamos luego de pasar varias horas afuera con unos cuantos grados negativos.
Eskiamos, comimos, conversamos.
El grupo entretenido y el sentimiento fue bueno. Acá también hay cosas entretenidas. Sobre todo si vuelvo a lo de antes. Bajamos...
Fue 6 de Julio. El día de Edinburgo. G8 meeting there y yo, fiel supporter de la campaña y bastante atraída por las marchas y manifestaciones, quería estar ahi.
Es que si hubiese estado allá, hubiese estado ahi. Sin falta.
Las noticias me sensibilizaron pero los escalofríos fueron por Bono ante tantos; ante los como yo; lo hubiese visto.
"Centenares de detenidos en Edinburgo" decían los subtítulos de la noticia...yo debiese estar ahí...¿detenida? La marcha era autorizada.
Y bueno, las olimpíadas. Londres de fiesta y yo también. LLena de nostalgia pero feliz; una buena razón para volver aunque "I never backed the bid."
Londres deserves it, England deserves it.
Y se me salió: "quiero estar allá." Así me dormí. Pura nostalgia.
Duró hasta despertar. Debía arrepentirme de mis palabras y sentimientos.
7 de Julio.
La mamá me despierta con la triste noticia.
"London under attack." Y yo : "por suerte no estoy allá."
No fue 11 pero fue largamente esperado.
Yo tuve el miedo.
Un mes exactamente; el 7 anterior paseaba por Londres. Venía de vuelta.